El mundo es esclavo de lo que calla.

martes, 25 de septiembre de 2012

Noche a las tres

Siempre igual. ¿Qué me hizo pensar que algo cambiaba? Todo tan ficticio y hermoso como siempre. Tu piel, tu silencio, tus fugas, la luz del sol flameando en el cuarto. Una nube repentina nos daba diez minutos de noche para regresar, volver a lo que fuimos esa vez. A lo poco que somos.
Te quiero, de la forma mas rara y fuerte que puedo. Te vi dormir y pensé, en lo poco era yo, ahí al lado tuyo  regalando el corazón. No quiero jugar sólo cuando vos me digas, no quiero un empate.
Y volví, como todas las veces. Y te olvidarás de mi por un tiempo, hasta que me necesites y me busques. Y yo vuelva a pensar que no puedo perder la oportunidad.

¿Tiempo de sanar?

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